No puede decirse que Cataluña haya sido afortunada con los presidentes que le han tocado: nada menos que 129. Pero los únicos que se salvan son Tarradellas y Montilla, el primero por demostrar una prudencia a la altura del reto en la Transición. Montilla no estuvo a la altura, pero fue un uomo cualunque sin gracias ni desgracias. Mas entronca con la capacidad visionaria de sus antecesores. Maciá y Companys, que tanto inspiró en el 34 la derrota soberanista actual de Cataluña. Pujol, un visionario, y Maragall, la sorpresa para una España que lo recuerda como un tío simpático dando saltos mientras Samaranch decía: «A la ville de Barcelonne…». Ayer, día de la Fiesta Nacional, mientras el Rey recibía a un surtido del paisanaje autóctono, el president era entrevistado por su cronista áulico en La Vanguardia, el mismo que le acompañó en su viaje a las tinieblas para pedir al súcubo un pacto fiscal y volver hecho un Moisés ante la negativa de Rajoy. Se rumoreaba que al Monarca le pesa haberle concedido la Grandeza de España al propietario del periódico. No es para tanto. Todo consiste en que en el momento procesal oportuno, el conde de Godó cambie la Grandeza de España, esa ordinariez, por el discreto encanto de la Grandessa de Catalunya. Puestos a elegir y así, a ojo, es más grande la primera, pero también es cosa sabida, o al menos pregonada, que el tamaño no lo es todo y una grandeza pequeñita tiene más encanto. Mas debe de ser un tipo peculiar, a juzgar por el titular de la entrevista: «El mundo económico deberá adaptarse al cambio del país». Pasmoso. Hasta hoy se había rondado el concepto, no es que sea un rompedor conceptual. Todo esto estaba ensayado cuando el plan Ibarretxe. Hace días, los medios daban la buena nueva de que el 74% de los catalanes está a favor de la consulta autodeterminista. La ficha técnica explicaba el know how: 800 entrevistas telefónicas realizadas por la Generalitat. Imaginen las conversaciones: «Buenas, esto es un sondeo de la Generalitat. ¿Es usted el empresario don Fulano de Tal? Es partidario de la autodeterminación de Catalunya?». Estaba escrito que Mas habría de transitar la senda de Juan Josué Ibarretxe. En 2002 puso al Gobierno Vasco a trabajar sobre su plan. Un sondeo telefónico entre 409 empresarios vascos daba el sorprendente resultado de que entre los capitanes de empresa había más trosquistas y abertzales que entre el común de la población. Está todo inventado. La innovación de Mas es ponerse al frente de la peña en vez de pastorear el rebaño. Es esa fantástica aseveración de que el mundo económico debe adaptarse al cambio del país. La ley de la oferta y la demanda deberá adaptarse al sobiranisme medio ambiental o será derogada por mayoría simple en el Parlament. En simplezas, sólo prevalecerá la Ley de Say. «Toda oferta crea su propia demanda». Verbigracia.
-
Entradas recientes
Archivos
- mayo 2013
- abril 2013
- marzo 2013
- febrero 2013
- enero 2013
- diciembre 2012
- noviembre 2012
- octubre 2012
- septiembre 2012
- agosto 2012
- julio 2012
- junio 2012
- mayo 2012
- abril 2012
- marzo 2012
- febrero 2012
- enero 2012
- diciembre 2011
- septiembre 2011
- julio 2011
- junio 2011
- mayo 2011
- abril 2011
- marzo 2011
- febrero 2011
- enero 2011
- octubre 2010
- septiembre 2010
- julio 2010
- junio 2010
- mayo 2010
- abril 2010
- marzo 2010
- febrero 2010
- enero 2010
- diciembre 2009
- noviembre 2009
- octubre 2009
- septiembre 2009
- agosto 2009
- julio 2009
- junio 2009
- mayo 2009
- abril 2009
- marzo 2009
- febrero 2009
- enero 2009
- diciembre 2008
- noviembre 2008
- octubre 2008
- septiembre 2008
- agosto 2008
- julio 2008
- junio 2008
- mayo 2008
- abril 2008
- marzo 2008
- febrero 2008
- enero 2008
- diciembre 2007
- noviembre 2007
- octubre 2007
- septiembre 2007
- agosto 2007
- julio 2007
- junio 2007
- mayo 2007
- abril 2007
- marzo 2007
- febrero 2007
- enero 2007
- diciembre 2006
- noviembre 2006
- octubre 2006
- septiembre 2006
- agosto 2006
- julio 2006
Categorías
Meta
Se cambia el impuesto revolucionario por la encuesta pro-cesecionaria, Y ademas,
“…se le recuerda que su llamada puede ser grabada…”
En Aragón estamos deseosos de que Cataluña por fin se independice para que algunas de sus grandes empresas se vengan aquí. Del mal el menos, ¿no le parece, Sr. González?
Hola Santiago, un artículo interesante que explica las razones por las que La Vanguardia publica lo que publica…http://afriba.wordpress.com/2012/10/11/los-medios-de-comunicacion-independientes-de-cataluna/