Claúsulas con freno

El Tribunal Europeo de Justicia emitió ayer un fallo que va a afectar a una de las cuestiones más sensibles de la gran tertulia nacional, los desahucios. Ha fallado que nuestro sistema de ejecución hipotecaria es incompatible con la directiva europea sobre cláusulas abusivas. Por otra parte, la ley no protege al consumidor al no permitir que una reclamación judicial interrumpa la ejecución, lo que determina la pérdida de la vivienda, un hecho irreversible, aunque la Justicia pudiera determinar después que las cláusulas del contrato eran leoninas e injustas

Es lo que tienen las contratos de adhesión, que no se negocian libremente entre las partes y entre ellos suelen colarse cuestiones tales como la posibilidad de iniciar el procedimiento del desahucio a partir de la primera mensualidad fallida por parte del consumidor o prestatario o los intereses de demora, un acicate para que éste no incurra en la tentación de incumplir su obligación mensual para con el banco. Así se pasa de pagar un 4,84% a devengar un interés del 18,75%, corno en el caso de Mohamed Aziz, que ha dado pie a la sentencia que comentamos.

El asunto lleva a una aporía. Si los bancos no tienen un interés mayor en convertirse en inmobiliarias, como parece suceder, y si antes de proceder a la ejecución, apuran plazos y posibilidades de pactar con el deudor, ¿qué sentido tiene multiplicar por cuatro los intereses de quien no pudo pagar los originales? Quien no puede con el 4,84 menos podrá con el 18,75, con lo que la posibilidad de ponerse al día en sus obligaciones desaparece.El Gobierno ha expresado su voluntad de acatar la ley, como era de esperar, incorporando mediante enmiendas las modificaciones necesarias durante la tramitación parlamentaria de la ley sobre la dación en pago y asuntos colindantes. Decir esto debería ser tautología, pero no lo es en España, donde hay gobernantes que no consideran su primera obligación la de cumplir y hacer cumplir la ley.

El Tribunal no ha puesto fuera de la ley los desahucios, aunque sí dará más facilidades a los jueces para interpretar si las cláusulas abusivas han sido determinantes en el impago y para interrumpir en tal caso el procedimiento de la ejecución.

Es previsible que los jueces, profesionales de tan buenos sentimientos como los miembros de los gobiernos o los partidos de la oposición, o como los periodistas o las ong’s, van a apreciar abuso e indefensión en muchos casos y las consecuencias prácticas serán una dilación sistemática de los procedimientos y aumento de los impagos.

El principio de responsabilidad personal no está muy en boga; se llevan mucho más las convicciones y los sentimientos. Entre el banco y el prestatario, estamos con éste como un solo hombre. Los bancos abusan y el sistema no permite que pierdan dinero. Quizá porque su negocio es el nuestro. Nos pagan porque les prestemos nuestro dinero y esto exige que ellos se lo presten a terceros a un interés más alto. los reyes son los padres y los bancos somos nosotros.

El pasado mes de enero, el interés del crédito hipotecario estaba entre el 3,5% y el 4,8%. Guardemos el dato para compararlo con el de enero de 2014, verán lo que les quiero decir.

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Acerca de Santiago González

Periodista. Columnista de El Mundo. Ha publicado "Un mosaico vasco" (2001), "Palabra de vasco. La parla imprecisa del soberanismo" (2004), "Lágrimas socialdemócratas. El desparrame sentimental del zapaterismo" (2011) y "Artículos 1993 - 2008" (2012). Premio de Periodismo El Correo 2003.
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