Argüidos todos

Hace ya algún tiempo que España recuerda el mapa de Bonanza: cuando tocan incendios forestales, en sentido estricto. Cuando no, como ahora mismo, en un sentido más metafórico. Ahora mismo, por poco interés que uno ponga en el examen de los asuntos del día, no hay uno solo que se escape de las cuitas judiciales, no hay un solo escalón social que se libre de tener querellas con la Justicia. Tengo yo para mí que deberíamos definir un corral al abrigo del ambiente moral que campa por el territorio del común, con el fin de poder criar en él los jueces necesarios para el orden del rebaño.
«Desde la altiva princesa/ a la que pesca en ruin barca», había escrito Zorrilla en dos versos que se ajustan con admirable precisión a nuestro género imputable. Vale decir desde una Infanta de España a la Pantoja; de una imputación en Palacio a una condena en el Corral de la Pacheca.
La defensa de la Infanta que comanda Roca i Junyent ha presentado recurso contra su imputación. Por otra parte, ayer declaraba ante el TSJC en calidad de imputado Oriol Pujol, el hijo que el padre Padrone había destinado al cuidado de las cosas de la política. Entró en la Audiencia acompañado por los suyos, para eso es la fratría, mientras el pueblo llano es más de sálvese quien pueda, un corral de cuernos que diría Quevedo, donde la viuda de España ha pasado a ser la amante de Cachuli y las turbas se agolpan a su paso, gritando «choriza» hasta que perdió el sentido. Hay que joderse.
La Fiscalía también se ha tomado en serio el homenaje de Sortu al terrorista Xabier López Peña, fallecido en un hospital de París, con motivo de su entierro. Iker Rodrigo, el primer detenido de la izquierda abertzale desde hace más de dos años, tenía en su agenda una reunión con Herrira para organizar el homenaje.
Verstrynge ha sido denunciado por el marido de la vicepresidenta, la vicepresidenta misma y la madre de ésta, y no es descartable que pudiera llegar a ser imputado por los delitos de coacciones, amenazas y manifestación ilegal, otro duelo para las almas bellas, que ahora lo tienen por uno de los suyos.
¿Qué hacer con tanto imputado? El ministro de Justicia, que tiene alma de nardo socialdemócrata, ha debido de pensar que para soslayar los aspectos desagradables de la realidad basta con cambiarle el nombre. La historia del lenguaje es la búsqueda del eufemismo. Discapacitado intelectual fue uno de estos avances de la corrección política que sustituyeron a términos que ya no velaban: subnormal o mongólico. Pero duró poco y fue barrido por afectado por el síndrome de Down, y éste por otro término más piadoso por incomprensible, persona con trisomía 21. A partir de ahora a todos los imputados se les llamará encausados y problema resuelto.
Lo malo es que la palabra empieza a enseñar el pico de la enagua. Durará poco. Si el ministro me lo permite, le ofrezco una palabra duradera. En Portugal, a los imputados se les llama argüidos. Yo creo que con ésta podríamos tirar por lo menos hasta que se termine la instrucción de Gürtel. ¿Hasta que Bárcenas sea condenado? No, creo que tanto no.

Anuncios

Acerca de Santiago González

Periodista. Columnista de El Mundo. Ha publicado "Un mosaico vasco" (2001), "Palabra de vasco. La parla imprecisa del soberanismo" (2004), "Lágrimas socialdemócratas. El desparrame sentimental del zapaterismo" (2011) y "Artículos 1993 - 2008" (2012). Premio de Periodismo El Correo 2003.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.