Ascesis de Mas

Si hay algo en lo que coinciden los nacionalistas y sus simpatizantes es que la independencia es una causa que desborda las capacidades de los independentistas. De ahí la fortuna que ha hecho lo que en otra parte he calificado de uno de los sintagmas más estúpidos de este tiempo político: ‘fábrica de independentistas’. Por eso externalizan la tarea, para confiársela a Madrid, más competente, al parecer.
Tal vez esta modestia sea el motivo de que hayan hecho del burro su animal totémico: el humilde y sufrido burro. Quizá deberían cambiarlo por algún otro que fuera una mejor síntesis de las virtudes que definen a sus más cualificados líderes. Un animal mitológico que encarnara al mismo tiempo la sabiduría de Artur Mas, la coherencia de Duran Lleida, la estética de Oriol Junqueras, la inteligencia de Marta Rovira, la sensibilidad de Pilar Rahola, el carisma de Joan Herrera, la honestidad de los Pujol en su conjunto y los valores institucionales de David Fernàndez, que también se encargaría de peluquería, vestuario y maquillaje.
Según la encuesta de Sigma-Dos para EL MUNDO, socialistas y populares siguen perdiendo votos y escaños (7-8), que no son compensados por los que gana C’s (3-5). Para más inri, Pere Navarro y Alicia Sánchez-Camacho ven que sus votantes tienen como líder preferido a Albert Rivera. Si no saben por qué, sería recomendable que vieran sus intervenciones parlamentarias. Está todo ahí.
La imagen de Artur Mas ha salido bien librada en la negociación para acordar fecha y pregunta. Suspende, sí, pero ahí está la confesión de Pep Guardiola, un hombre que sabe los que es trabajar brillantemente con los pies: «Mi admiración por el presidente Artur Mas es inmensa».
La media de los catalanes lo suspende, pero goza de un alto grado de aceptación entre los suyos y, al menos para Sigma 2, resiste al sorpasso que los sondeos venían cantando a favor de Esquerra. CiU seguiría siendo la lista más votada, aunque pierde otros 11 ó 12 escaños, mientras ERC gana entre 11 y 13, y la CUP pasa de 3 a entre 7 y 9.
Hay un líder histórico con quien nunca se ha comparado Artur Mas: Pirro, rey de Epiro. Otro éxito más de Mas en la búsqueda de la independencia no lo podrá soportar su partido sin disolverse por falta de materia prima. El president se ha convertido en el maquinista enloquecido del tren de Los hermanos Marx en el Oeste, que echa a la caldera los restos de Convergència, después de haber convertido en astillas las puertas de los vagones, los asientos y las soleras. Cataluña es un tren que se alimenta de sí mismo en su carrera enloquecida hacia la independencia. Con estos doce escaños que perdería ahora, Mas da un nuevo paso hacia la ascesis, el despojamiento de lo material en busca de la pureza total, el espíritu, la nada. O sea, la independencia.

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Acerca de Santiago González

Periodista. Columnista de El Mundo. Ha publicado "Un mosaico vasco" (2001), "Palabra de vasco. La parla imprecisa del soberanismo" (2004), "Lágrimas socialdemócratas. El desparrame sentimental del zapaterismo" (2011) y "Artículos 1993 - 2008" (2012). Premio de Periodismo El Correo 2003.
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