Gratis et amore

Unas cosas llevan a otras, es inevitable. El Govern que encabeza (léase en sentido figurado) Artur Mas ha hecho gala del incumplimiento de las leyes y de las sentencias de los tribunales y todo se pega, menos la inteligencia. O quizá sí, nunca se sabe. Cuando el alcalde Trias refutó la lógica kantiana: «No soy independentista, pero votaré independencia porque lo peor que nos puede pasar es quedarnos como estamos», pensé que lo de Mas y su fiel Homs no se reducía al par director de la Generalitat.

Como era de esperar, la institución que preside Trias ha cedido gratis et amore el centro cultural del Born a la Generalitat para que presente sus fantasías soberanistas de ayer y de hoy en el Tricentenario de la Cosa. ¿Es el Born un espacio que el Ayuntamiento tiene a libre disposición de las fuerzas políticas de Cataluña? No parece. El Grupo Popular del Consistorio tuvo que pagar 2.400 euros por arrendar una de sus salas (la Moragues) para que Alberto Fernández impartiera una conferencia sobre Otra historia de Cataluña. Era la misma sala que habían usado el Govern y la Diputación de Lérida sin pagar uno solo para sus actos de propaganda soberanista.

No deben quejarse los populares catalanes. En realidad les hicieron un descuento: las tarifas para arrendar un espacio del Born van desde 2.550 euros por una sala durante media jornada hasta los 15.000 por reservar todo el espacio a jornada completa. Deberían estar agradecidos por el descuento, pero no querrán que les dejen la sala gratis para hablar de Otra historia de Cataluña cuando el Govern la usa para hablar de la verdadera historia o sea, la única. Fue allí donde Mas comparó su lucha con la de Luther King el 9 de septiembre. El PP tiene que entenderlo: no podían cobrarle a un negro, teniendo unos precedentes como el negro de Bañolas y la Moreneta, la mismísima Virgen de Montserrat, que celebraba ayer su día, coincidiendo con el aniversario del bombardeo de Guernica, pero esto ya no sé cómo interpretarlo.

Sobre lo que sí me cabe alguna idea es sobre el hecho de que esta confusión que expresa el Ayuntamiento barcelonés entre lo público y lo privado es la condición necesaria para dos males extraordinarios: en primer término, la corrupción; en segundo, el totalitarismo.

Apenas ha tenido eco la noticia de que el Govern ha encargado a los presos de la cárcel de Lérida el diseño y la confección de los millones de papeletas y sobres para el referéndum ilegal del 9 de noviembre. He aquí un Gobierno que convoca un acto ilegal e invierte en su preparación el dinero de los ciudadanos. Aunque los medios no le hayan dado mucha importancia y la Fiscalía no haya dicho ni mu, tal vez un asunto semejante se parezca mucho al delito de malversación.

Pero si el Ayuntamiento de Barcelona puede perdonar al Govern la factura de una sala municipal, a ver por qué los condonados no van a gastarse el dinero de los presupuestos en lo que quieran. Aunque sea ilegal. Salvo que tampoco paguen por las papeletas. La Cataluña soberanista es un gratis total.

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Acerca de Santiago González

Periodista. Columnista de El Mundo. Ha publicado "Un mosaico vasco" (2001), "Palabra de vasco. La parla imprecisa del soberanismo" (2004), "Lágrimas socialdemócratas. El desparrame sentimental del zapaterismo" (2011) y "Artículos 1993 - 2008" (2012). Premio de Periodismo El Correo 2003.
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