Young Sánchez

Unos días antes del Congreso socialista del fin de semana, el nuevo secretario general decía que Mariano Rajoy «representa otra generación de políticos más del pasado, de los últimos 35 años, que del presente y del futuro».

A veces no es que la naturaleza imite al arte, sino que el arte se expresa para dar ocasión a que la naturaleza pueda manifestarse. Un suponer: Ignacio Aldecoa publicó en los años 50 un relato titulado Young Sánchez, sobre el que después escribiría un guión cinematográfico en el que Mario Camus basó en los 60 una película con el mismo título.

Todo para que el 29 de febrero de 1972 naciera en el madrileño barrio de Tetuán un niño a quien pusieron por nombre Pedro. «Enhorabuena, señora», debió decir la comadrona a la feliz mamá. «Ha tenido usted un joven precioso». El joven, ¿nace o se hace? He aquí una cuestión interesante. Por otra parte, el joven Sánchez fue a nacer en una fecha que le permite jugar con ventaja: sólo cumple años en los bisiestos. O sea, diez hasta la fecha.

Tengo ya escrito alguna vez que los socialistas hacen sus congresos con la lógica del cocido maragato: primero resuelven los asuntos nutricios y dejan para el final la sopa. En esta ocasión, Pedro Sánchez ha llegado a la sopa, vale decir la Ejecutiva, con la digestión de la Secretaría General ya hecha y algunos errores, como el rechazo a la elección de Juncker, asumida en solitario, en lugar de escudarse en las decisiones colegiadas de la Ejecutiva.

Eduardo Madina, más young que Sánchez, es, sin embargo, menos versado, más adusto y tiene un inconveniente básico para el liderazgo. Éste se ejerce, no se reclama y las continuas jeremiadas del ex aspirante sobre la falta de respuesta de Sánchez a sus llamadas y SMS demuestran que entre las opciones posibles, los socialistas eligieron la mejor. El joven Sánchez, por otra parte, tiene estudios acabados, habla idiomas y, rara avis, entre los jóvenes socialistas de hoy en día al decir de Joaquín Leguina, tiene más de seis meses cotizados a la Seguridad Social. Sólo por estos detalles a uno le darían ganas de votarlo, si no fuera porque ha compensado este currículum, tan propio de un político perteneciente a una generación anterior, pongamos la del mismo Rajoy, con el virginal expediente de su secretario de Organización, una ejemplar sucesión de cargos orgánicos y políticos desde que cumplió los 19: presidente de la Asociación de Estudiantes de La Rioja, secretario de Juventudes Socialistas de La Rioja, de las Juventudes Socialistas de España (galardón del ibérico solar), presidente de la Federación de Estudiantes Progresistas de España y miembro del Consejo Escolar del Estado.

La autoridad evidente fue Susana Díaz, aunque el joven Sánchez tuvo el gesto insurgente de levantar el puño y prometió cierta acracia asamblearia al mismo tiempo que los Podemos giraban suavemente hacia los modos convencionales de hacer política. ¿Qué gane el mejor? Como explicaron Ricardo &Nacho con motivo del primer debate entre González y Aznar: «No, que gane el otro».

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Acerca de Santiago González

Periodista. Columnista de El Mundo. Ha publicado "Un mosaico vasco" (2001), "Palabra de vasco. La parla imprecisa del soberanismo" (2004), "Lágrimas socialdemócratas. El desparrame sentimental del zapaterismo" (2011) y "Artículos 1993 - 2008" (2012). Premio de Periodismo El Correo 2003.
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