El ente autorreferente

La directora general del Ente, Maite Iturbe, compareció ayer en el Parlamento vasco en una sesión más que notable. Todos los grupos de la oposición se aliaron contra la manipulación que a su entender se practica en los servicios informativos de la Televisión y en las radios públicas. Resulta asombroso que en un país en el que no hay el mínimo acuerdo, todos, EH Bildu y el PP, el PSE y UPyD el se hayan puesto de acuerdo para denunciar dicha manipulación.

Con argumentos opuestos, claro. Lo más relevante desde el punto de vista político es la ruptura del consenso escenificada ayer por los socialistas vascos, que habían dado su placet al nombramiento de Iturbe. EH Bildu no acaba de encontrarla a su gusto, pese a que la santa casa ha hecho siempre lo que estaba en su mano para agradarla. ETB ha sido siempre una televisión insurgente, antiinstitucional. Tenía razón Nerea Llanos al decir que “EiTB se está convirtiendo en un ente cuya labor es adoctrinar”, priorizando los temas del gusto abertzale, como el derecho a decidir, Cataluña o los presos de ETA. El único reparo que se podría oponer a Llanos es el haber sustituido el pretérito indefinido por el gerundio: no se está convirtiendo; lo fue siempre.

Para empezar, ETB nació como un “medio fundamental de cooperación con nuestro sistema educativo y de fomento y difusión de la cultura vasca, teniendo muy presente el fomento y desarrollo del euskera”, según la web del Departamento de Educación, Lingüística y Cultura del Gobierno Vasco. Luego, lo útil siempre se une con lo agradable, en julio de 1986, el director general Gorordo puso en marcha un segundo canal en castellano, ETB-2, con el fin de que las tareas de expansión de la lengua se vieran complementadas con las de adoctrinamiento en la lengua que mejor entienden los ciudadanos vascos. Y las ciudadanas, claro.

Iturbe compareció con mucho remango para decir que ningún medio público en España es tan plural como ETB, citando a TVE, Telemadrid ¡y Canal 9! una televisión pública que está cerrada desde noviembre de 2013. No se ha medido en cambio, lástima, con TV-3, que seguramente es un modelo de inspiración para lo nuestro. La directora general criticó la gestión del ente durante la legislatura socialista. Yo la entiendo. ETB no cambió sustancialmente durante el mandato de Patxi López, aunque no había tanta presencia abertzale radical en las tertulias.

Desde sus orígenes, EiTB está más cerca de ETA y el abertzalismo radical que de los partidos democráticos. Tanto el socialista Unzalu como la popular Llanos recordaron una afirmación ominosa del primer director de ETB, Luis Alberto Araberri, ‘Amatiño’, al calificar la Radiotelevisión pública vasca como un “proyecto abertzale impulsado por abertzales, tras una lucha abertzale”.

Es una lástima que los diputados de la oposición no cultiven con más esmero la hemeroteca. Porque Amatiño dijo cosas mucho más graves y más concretas en la misma conversación con la periodista Chelo Aparicio:

“ETA, al margen de su valoración sobre las instituciones, considera a ETB como la televisión de este país. Ello lo demuestra el trato preferente que nos dan en el otro lado de los Pirineos, como en las cárceles, para conseguir información”. (El País, 31 de julio de 1984)

Es lo que hay.

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Acerca de Santiago González

Periodista. Columnista de El Mundo. Ha publicado "Un mosaico vasco" (2001), "Palabra de vasco. La parla imprecisa del soberanismo" (2004), "Lágrimas socialdemócratas. El desparrame sentimental del zapaterismo" (2011) y "Artículos 1993 - 2008" (2012). Premio de Periodismo El Correo 2003.
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