Mas es menos

Mies van der Rohe definió el minimalismo, esa exaltación de los espacios vacíos y las formas simples, con una expresión que, en su síntesis, es ella misma un manifiesto minimalista: menos es más.

Muchos años después, Artur Mas se ha convertido él mismo en un tótem minimalista. Qué gran quiasmo para Zapatero: «No es cierto que menos sea más, como decía un arquitecto alemán. Lo que pasa es que Mas es menos». Uno, efectivamente, mira a Junqueras y no es para hacerse ilusiones, pero depende de con qué lo comparemos, podríamos llegar a la conclusión de que, efectivamente, menos es Mas. Incluso mucho menos, podríamos decir. Bueno, en realidad, menos es nada.

Y sin embargo, algo debe de tener el agua cuando la bendicen. Por ejemplo, su capacidad de enfriar pasiones. «Varios litros de agua y algún café, a pesar de sus efectos perjudiciales para la tensión alta» fueron suficientes para diluir la crispación, según apasionada crónica de La Vanguardia. Algo debe de tener también Mas para que el periodismo local cofunda información y hagiografía. TV3 mostró al guía en la manifestación de París, junto a Espadaler, Trias y otros alcaldes de pueblos franceses con sus bandas tricolor, a dos kilómetros de donde pasaban las cosas. «Decenas de líderes mundiales en la marcha de París», tituló TV3 la foto.

Mas acordó con el jefe de su oposición el adelanto de elecciones. Como los dos no se consideraban suficientes, convocaron a los representantes de ANC, la AMI y Omnium Cultural, tres organismos subvencionados. Es una novedad en nuestra cultura democrática. También es extraordinaria una convocatoria anticipada tan a largo plazo. Si un gobernante quiere abortar la legislatura, convoca y que empiece la campaña, no la anuncia a ocho meses vista. El increíble hombre menguante de la política española y catalana se ha revelado como un especialista en acortar legislaturas y en alargar campañas electorales. Debería tener en cuenta que ni siquiera el ánimo de los pueblos elegidos puede mantenerse erecto durante tanto tiempo sin grave y dolorosa inflamación de los símbolos del soberanismo.

Y todo por intereses perfectamente banales: Junqueras sólo quiere darle el sorpasso a Mas, para lo que necesita que cada uno vaya con sus siglas y poder contar a sus adeptos. Éste, para no dejarse, prefiere una candidatura para tot un poble. Y ha ido a elegir lo que en su opinión es una fecha simbólica: el primer aniversario de la Inoxcrom, la pluma catalana con la que firmó la convocatoria que le ha costado la imputación por desobediencia. Puestos a escoger motivos, el 27 de septiembre es aniversario de asuntos de más fuste: por ejemplo, la festividad de San Cosme y San Damián, santos patronos de las fiestas de mi pueblo. Los batasunos y asimilados conmemoran el Gudari eguna, aniversario de los últimos fusilamientos del franquismo. El lehendakari Juan Josué escogió tal día de 2002 para anunciar en el Parlamento vasco el Plan que llevaba su nombre. Ibarretxe sí que era un tipo serio.

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Acerca de Santiago González

Periodista. Columnista de El Mundo. Ha publicado "Un mosaico vasco" (2001), "Palabra de vasco. La parla imprecisa del soberanismo" (2004), "Lágrimas socialdemócratas. El desparrame sentimental del zapaterismo" (2011) y "Artículos 1993 - 2008" (2012). Premio de Periodismo El Correo 2003.
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