Entrevista a Monedero

Fernando Navarro

Me resulta difícil precisar cuál es el modelo cinematográfico en el que se está inspirando al realizar la entrevista. Su imagen es la del héroe cansado, en un momento duro (los funerales de Chávez) pero obviamente dispuesto a dar la batalla hasta el final. Su tono es habitualmente sereno, pero en ocasiones se interna en la épica (y en esos momentos recuerda a Jim Hacker, en “Sí, Ministro”) y a veces en la lírica, y entonces recuerda a Heidi. Es una pena que la elección de la entrevistadora enturbie un poco la escena, porque más que al cine épico evoca al porno, y el espectador tiene la impresión de que, si no se tratase de Monedero, la acción pasaría a desarrollarse en la alfombra que la cámara enfoca obsesivamente.

Al grano. ¿Cómo conoció a Hugo Chávez? Pues fue cuando el fallido golpe de estado de Carmona que Monedero detuvo desde España al obligar a Aznar, que en realidad era el promotor del golpe, a que instara a la UE a que declarara su ilegitimidad. Chávez, agradecido lo llamo a su lado. Por cierto ¿Hugo Chávez no protagonizó en su día un golpe de estado? No: eso es la versión que España ha comprado después de 40 años de dictadura franquista.

”Una de las cosas que más nos sorprendía a la gente que trabajábamos con él fue su enorrrme inteligencia, su perspicacia, su astucia, su sensibilidad (…) Eso forma parte de su magia, el ver un abanico muy amplio de posibilidades y acertar, acertar. Por supuesto con mucha más lucidez que sus asesores”.

Hay que recordar que intentaron acabar con Chávez de todas las maneras posibles, desde golpes de estado hasta organizando desabastecimientos. Los medios intentaban mostrarlo como un bufón, por ejemplo cuando lo sacó con un sombreo mejicano cantando rancheras. Claro, los españoles asocian los sombreros mejicanos a juerguistas obesos en Tijuana, pero lo que el Presidente Chávez pretendía era “recuperar a Méjico para el continente latinoamericano”. Y para eso (tono melifluo) ”se pone un gorro mejicano y canta una ranchera, como una forma de acercarse a ese pueblo, igual que uno puede ir a Grecia y bailar una canción tradicional” (aquí el modelo político cinematográfico es obviamente Zorba el griego).

Monedero pasa entonces a definirse como un bufón, es decir, el único que se atreve a decirle las verdades al rey. Y aquí empieza a decir que él sugirió a Chávez que abandonara un poco su protagonismo, que repartiera más juego a sus colaboradores, pero él se empeñaba en hacerlo todo personalmente, y de hech (y aquí parece que se le van a escapar las lágrimas) la durísima campaña que tuvo que realizar posiblemente agravó su enfermedad. ¿Sabía delegar? pregunta la entrevistadora demostrando que no estaba escuchando. Bueno, es que también hay que tener gente en la que poder delegar, contesta Monedero que aparentemente tampoco se estaba prestando atención.

¿Era Chávez un dictador? Qué va. ¡Si todos los medios estaban en contra! “Aquí se pueden decir cosas que en España habrían implicado el cierre del periódico. Aquí no se ha cerrado ningún medio de comunicación, esa es otra de las mentiras, Lo que se ha hecho es no renovar alguna licencia a una televisión golpista”. Y aquí empieza la verdadera clase magistral de teoría política del profesor Monedero:

“Los mismos que acusan a Chávez de dictador son los mismos que han aceptado que Goldman Sachs haya puesto, sin elecciones, al presidente de Grecia, Papademos, o que pusieran a Monti presidente de Italia sin elecciones (…) Y esos son los que cuestionan al Presidente Chávez ¿Dónde están aquí los desaparecidos? ¿Dónde están aquí los torturados? ¿Dónde están aquí los exiliados políticos? ¿Dónde están aquí los detenidos, empujados al mar sedados desde un helicóptero? Todas esas cosas no son de aquí. Son de los países sometidos a esa dictadura democrática del modelo neoliberal y de la democracia representativa falsamente aplicadas (…) El problema es que en este momento de crisis de la democracia representativa y de crisis del capitalismo Venezuela ha representado una alternativa (…) Mientras en España hay 150 desahucios diarios el año pasado se hicieron aquí 200.000 viviendas. Mientras en España hay muchas familias que no pueden pagar la universidad, aquí se ha llegado a ser el segundo país con mayor tasa universitaria. Cuando estas cosas se saben la gente puede empezar a pensar “Venezuela es un modelo”, y eso al establishment, los sectores acomodados, a las oligarquías, a la troika, a las clases políticas de Europa y r Estados Unidos no les interesa, y de ahí nace la batería de insultos a la democracia bolivariana y al Presidente Chávez”.

Se trata pues de elegir entre la caduca democracia representativa y la prometedora democracia bolivariana. Tiemblen y agradezcan que aún no haya desabastecimiento de papel higiénico.

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Acerca de Santiago González

Periodista. Columnista de El Mundo. Ha publicado "Un mosaico vasco" (2001), "Palabra de vasco. La parla imprecisa del soberanismo" (2004), "Lágrimas socialdemócratas. El desparrame sentimental del zapaterismo" (2011) y "Artículos 1993 - 2008" (2012). Premio de Periodismo El Correo 2003.
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