Una cuestión familiar

No es fácil que olvidemos aquella mañana de marzo de 2005, en que el presidente Maragall sostuvo una agria discusión con el jefe de la oposición, Artur Mas, al que en un momento dado acusó: «Vostés tenen un problema y aquest problema es diu 3%». Éste fue un momento fundacional de la historia de la Cataluña moderna. Maragall, de cuyo raciocinio se sospechaba ya un equilibrio intermitente, había dado en el clavo, aunque su comparecencia era para dar explicaciones por el hundimiento del Carmel.

Artur Mas le hizo saber: «Usted acaba de enviar la legislatura a hacer puñetas. Le pido formalmente que retire esta última expresión». El honorable, que tenía como proyecto estrella el Estatut, encontró altamente patrióticas las palabras de Mas y retiró lo del corretaje al instante: «Accedo a su demanda por una sola razón, porque usted acaba de decir una cosa muy importante, que interesa más al país que todo lo que nos ha dicho antes».

En el vídeo de aquella comparecencia puede verse al lado de Mas al ex consejero Felip Puig, que miraba la escena entre la estupefacción y el pánico. Ahora que el sueño independentista de Mas va disminuyendo al ritmo de su estatura política, y al tiempo que crecen los escándalos de corrupción en su partido, que para mayor abundamiento, se ha partido en dos, aunque la parte maciza de la corrupción se ha quedado en CDC. No es que UDC esté limpia de polvo y paja, ahí está el caso Pallerols, pero no hay color. Los hijos de Pujol tienen cada día su crónica y su afán.

A veces hasta dos. Acababa el juez De la Mata de ordenar el rastreo de los 710.000 euros que presuntamente habría pagado Fomento de Construcciones y Contratas en concepto de comisiones por sus labores de intermediación entre los años 2006 y 2009 a cambio de adjudicaciones públicas. El juez ha puesto al día la cuenta de Pujol Jr. Y le acusa de haber cobrado 3,59 millones de la constructora Copisa, la mayor fuente de ingresos del primogénito. El 3% que decía Maragall. En total, Pujol cobró 8,5 millones de euros entre 2004 y 2012. Si tenemos en cuenta que entre 2004 y 2010 Cataluña estuvo gobernada por los tripartitos de Maragall y Montilla, hay que concluir que las comisiones no sólo caían del Govern, sino de cualquier institución capaz de invertir en obras y servicios. El primogénito de Pujol, el hermano de Felip Puig. Decididamente, Cataluña es una sociedad muy familiar. Cómo extrañarse de que la alcaldesa de la regeneración haya fichado a su novio y que su primer teniente de alcalde haya contratado como asesora a su pareja. Familias que rezan unidas, ya se sabe.

Anuncios

Acerca de Santiago González

Periodista. Columnista de El Mundo. Ha publicado "Un mosaico vasco" (2001), "Palabra de vasco. La parla imprecisa del soberanismo" (2004), "Lágrimas socialdemócratas. El desparrame sentimental del zapaterismo" (2011) y "Artículos 1993 - 2008" (2012). Premio de Periodismo El Correo 2003.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.