Ni contigo ni sin ti

Ciudadanos ha concluido sus primarias para elegir a los cinco primeros candidatos de sus listas y lo ha rematado a plena satisfacción de los organizadores. Se ha confirmado que Toni Cantó será el número dos de la lista de C’s por Valencia. El también antiguo diputado (regional) de UPyD por Asturias, Ignacio Prendes, será el primero de Ciudadanos por el Principado y el antiguo militante de la formación magenta Fernando Navarro encabezará la lista balear. Basta con ver las listas de Albert Rivera para comprender la irreversibilidad de la crisis de la formación que Rosa Díez construyó hace ocho años.

Cosas curiosas: el Grupo Parlamentario de UPyD estaba integrado por cuatro diputados de Madrid y uno de Valencia, el citado Cantó. El número tres, Álvaro Anchuelo, dimitió tras las elecciones del 24 de mayo, siendo sustituido por el quinto, Rafael Calduch. Es muy probable que la díscola Irene Lozano seguiría gustosa los pasos de Cantó y aceptaría un puesto de los de salir en las listas de Ciudadanos.

Pero Albert Rivera y su staff no han olvidado la dureza de los términos que empleó Lozano contra su entonces eurodiputado Sosa Wagner el mes de agosto del pasado año por defender avant la lettre la búsqueda de algún acuerdo con Ciudadanos. Ahora es una convencida de la bondad de la idea, pero un cualificado dirigente de C’s me dice que Irene Lozano entrará en Ciudadanos cuando las ranas críen pelo.

Yo no sé si eso es adecuado. Irene Lozano se ha revelado como una buena parlamentaria. A mí me gustó mucho su defensa de la comandante Zaida Cantera, acosada sexualmente por un superior en el Ejército. Por otra parte, ésa es la misma expresión que empleó Alfonso Guerra contra el entonces aspirante Jorge Verstrynge: «Verstrynge entrará en el PSOE cuando las ranas críen pelo». ¿No habría sido mejor que el antiguo delfín de Fraga ocupara el puesto que hoy tiene Carmona, pongamos por caso? No está en el PSOE, pero habría sido preferible a verle pastorear a los podemitas de la Complu, siempre es mejor una cámara de descompresión que verle saltar de la extrema derecha a la extrema izquierda en un pispás. La misma metáfora batracia del largo plazo la usó Groucho en Sopa de ganso ante la gran Margaret Dumont: «Bailaría con usted hasta que las ranas críen pelo. Mejor pensado, prefiero bailar con una rana hasta que usted críe pelo».

El asunto es que si Irene Lozano dimitiera como diputada, se produciría una curiosa paradoja: tendría que ser sustituida por el sexto, Fernando Maura, que no podría hacerlo por haber sido expulsado del partido y entonces correría el turno hasta la séptima candidata, Mercedes Fuertes López, una catedrática de Derecho Administrativo cuyo nombre no les dirá nada, pero que resulta ser la mujer de… ¡Paco Sosa Wagner! Es que ni contigo ni sin ti.

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Acerca de Santiago González

Periodista. Columnista de El Mundo. Ha publicado "Un mosaico vasco" (2001), "Palabra de vasco. La parla imprecisa del soberanismo" (2004), "Lágrimas socialdemócratas. El desparrame sentimental del zapaterismo" (2011) y "Artículos 1993 - 2008" (2012). Premio de Periodismo El Correo 2003.
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