V.O. (sin subtítulos)

EL MUNDO 17/07/15

Ayer, durante la entrevista que la alcaldesa de Madrid concedió a RNE, tuvo a bien obsequiarnos con uno de sus comportamientos más característicos: el tuteo conmiserativo a unos profesionales que en todo momento se dirigían a ella protocolariamente. Y con alguna contradicción. La función de la web Versión Original es corregir «las noticias falsas o no matizadas». En su declaración de principios sostiene: «Se trata de una web basada en datos contrastables y oficiales, que no está abierta a opinión ni es un espacio de debate». La primera en la frente. En el minuto 1:35 de la entrevista, Carmena dijo: «Hemos hecho esta web para dar nuestra versión, nuestras opiniones…».

A mí me parece una gran noticia. La web V.O. puede servir para ayudarla a acercarse a la verdad verdadera de los hechos. No creo que Manuela sea una mentirosuela, líbreme el Señor, sino por tratarse de una mujer dotada de un portentoso aliento fabulador, valga de ejemplo su declaración apenas 24 horas después de las elecciones que no ganó. Así lo contaba El País el 25 de mayo: «Como me preocupa especialmente el tema de los desahucios, me he estado entrevistando con el presidente del Tribunal de Justicia de Madrid y con el juez decano para irles hablando de la posibilidad de poner en marcha una oficina para parar los lanzamientos. Me he quedado muy contenta porque lo están deseando y les ha parecido una idea estupenda. No podemos perder ni un minuto. Queremos ponernos a trabajar ya».

Bien. Hagamos méritos para que V.O. nos dote de un poco de notoriedad: la candidata Carmena se presentó el 25 por la mañana en el TSJ de Madrid, cuyos hábitos conocía; sabía que los lunes había Sala de Gobierno. Lejos del entusiasmo que ella describe, sus contactos le explicaron las dos razones que hacían imposible su plan: en el TSJ no cabría y además, sería ilegal.

Lo único, si pudiera ser, que en vez de retratarnos en la web, enviara a su portavoz Maestre para que repitiera ante el portal de uno (o la sede de EL MUNDO, tanto da) la performance de la capilla de la Complutense, lo que me convertiría en la envidia de mis vecinos: «Arderéis todos de consuno, como en el 31». Fue en mayo del 31 y no en el 36 cuando se incendiaron los primeros conventos y propiedades de la Iglesia y el Gobierno de la República cerró ABC y El Debate, tal como cuenta Sinova en su memorable La prensa en la Segunda República Española.

Coincide con Carmena el presidente de Jueces para la Demagogia (© Carlos Herrera), Joaquim Bosch, al decir que «al Ayuntamiento le ampara el derecho a la rectificación a través de internet». Pero hombre de Dios, el Ayuntamiento tiene todo el derecho de rectificación sin necesidad de una web para responder a los periodistas. Para dar su versión, sus opiniones, como dice Carmena, el Consistorio tiene voz, la versión oficial, una portavoz, convoca ruedas de prensa y tiene un gabinete de lo mismo. Cualquier nota de rectificación municipal será reproducida por los medios apenas la reciban. Sin embargo, ya digo, será útil para que el Ayuntamiento rectifique a la alcaldesa, esta a sí misma o a cualquiera de sus concejales, sepa Carmena si su programa es una relación de compromisos o de sugerencias y si hay tasas o no hay tasas. Etc.

En Una noche en Casablanca, Groucho Marx era el director de un hotel que entre sus primeras medidas ordena cambiar los números de todas las habitaciones. «Pero los clientes se van a equivocar de cuarto, piense en la confusión que crearíamos», dice uno de sus subordinados. «Y usted piense en la diversión», respondía Groucho. Creo que sí, que nos vamos a divertir.

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Acerca de Santiago González

Periodista. Columnista de El Mundo. Ha publicado "Un mosaico vasco" (2001), "Palabra de vasco. La parla imprecisa del soberanismo" (2004), "Lágrimas socialdemócratas. El desparrame sentimental del zapaterismo" (2011) y "Artículos 1993 - 2008" (2012). Premio de Periodismo El Correo 2003.
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