Carmena y sus mandantes

EL MUNDO, 22/07/15

Uno, ya lo tiene escrito, se ha convertido en un encendido partidario de la web Madrid V.O. con la que el Ayuntamiento va a reforzar la verdad canónica sobre los hechos. No sobre las opiniones, ojo, según la propia web hace unos días: «Se trata de una web (…) que no está abierta a opinión ni es un espacio de debate». Uno oyó de labios de la alcaldesa que «hemos hecho esta web para dar nuestra versión, nuestras opiniones» y así lo destacó. Ahora, rizando el rizo, la web se autocorrige y donde antes decía que no estaba abierta a opinión, ahora dice que «no está abierta a comentarios ni es un espacio de debate».

A mí, ya digo, me pone que el Ayuntamiento de la capital quiera proporcionarnos nuestro minuto de gloria a los periodistas si escribimos cosas que no les gustan o no entendemos lo que dicen en sus innumerables soportes de comunicación: Boletín Oficial del Ayuntamiento de Madrid, página web, (el Ayuntamiento ya tiene una desde antiguo, http://www.madrid.es), declaraciones de la alcaldesa y de su socio de Gobierno, notas de prensa, comparecencias de la portavoz, tuiters de los citados y de cualquier concejal, así como de los partidos que sostienen el invento.

La alcaldesa y su sostén socialdemócrata no terminan de aclararse. La primera le explica en larga negociación que va a hacer modificaciones; Carmona se jacta de tener una alcaldesa capaz de corregir y hacer modificaciones y Carmena explica después en Twitter que «tal como anunciamos el viernes V.O. no cambia, pero está abierta a revisión y mejora». V.O. se encargará de establecer jurisprudencia o de contradecirse, según.

No puedo compartir el juicio de mi querido Jorge M. Reverte, de que Madrid tiene una de las mejores alcaldesas posibles, opinión que sustenta (o matiza) porque aún tiene que aprender el oficio. Uno, sin ser Clinton, comprende y admira la función de los becarios (y las becarias), pero a los puestos de responsabilidad preferiría que ya llegaran aprendidos. Me parece excelente que en esta fechas se llenen las redacciones de jóvenes recién egresados de las facultades de Periodismo y de los másteres, pero deploraría que se les encargaran los editoriales el primer día, aunque a veces pueda parecer el know how diario de nuestra prensa.

Con el tiempo se acuñará la locución «pintas menos que Carmona (o Carmena) en Cibeles», un madrileñismo que hará fortuna y desterrará casticismos anteriores: pintar menos que Maximino en Haro o que Chapachorra en Pamplona, que son más sonoros pero menos inteligibles.

La cuestión no es qué quieren decir las palabras con que se expresa la partisana (así se autodefine la portavoz en su cuenta de Twitter, se lo juro), ni si la alcaldesa tiene una posición más alta en el organigrama que su portavoz. La cuestión es, como diría Humpty Dumpty en Al otro lado del espejo, quién manda aquí. Y eso parece que cada vez va estando más claro. Es Rita, la partisana: «O partigiana, portami via,/ o bella, ciao! bella, ciao! bella, ciao, ciao, ciao!/ O partigiana, portami via,/ ché mi sento di morir».

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Acerca de Santiago González

Periodista. Columnista de El Mundo. Ha publicado "Un mosaico vasco" (2001), "Palabra de vasco. La parla imprecisa del soberanismo" (2004), "Lágrimas socialdemócratas. El desparrame sentimental del zapaterismo" (2011) y "Artículos 1993 - 2008" (2012). Premio de Periodismo El Correo 2003.
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