Otra vez el cartero

EL MUNDO, 24-07-15

La expresión más acabada de su decadencia es su camuflaje en un discreto cuarto puesto, con el fin de no seguir perdiendo votos. ¿Cómo extrañarse de que el lumbreras que la encabeza se haya descubierto aspiraciones? Raül Romeva escribió a la Comisión Europea para denunciar el pisotón de Pepe a Messi. Romeva piensa que el primero tiene más méritos que el cuarto y que ya veremos quién es el próximo honorable. Que gane el mejor.

Entre tanto, Mas llamaba «ignorante» a Albert Rivera y «hooligan» a la presidenta del PPC el miércoles. Como dirían en mi pueblo, mutatis mutandis: ¿a quién se atreverá a llamar «puta» la Zapatones? Aquel día, Mas afirmó que la corrupción en Cataluña era cosa del pasado, de un tal Pujol, al parecer. No habían pasado 24 horas cuando la Guardia Civil detenía a tres miembros de la familia Sumarroca: Jordi, hijo del patriarca Carles, que ayudó a Jordi Pujol a fundar Convergència, a su tío Joaquim y a su prima Susana, así como al alcalde de Torredembarra y a un empresario de menor cuantía. El tal Pujol y Artur Mas estaban hermanados por unos padres con querencias suizas: «L’avi Florenci em parlava de bon matí al portal…».

Mas no ha sido sólo el hereu del viejo Pujol, sino también su colaborador más estrecho en la época dorada de las mordidas, en puestos característicos y relevantes: conseller de Política Territorial y Obras Públicas, conseller de Economía y Finanzas y conseller en cap, no diré más.

Está muy bien que ayer, en el acto de Barcelona, el presidente del CGPJ dijese a los nuevos jueces que «no hay democracia sin el respeto a la ley» y que el jefe del Estado explicase que el cumplimiento de la ley no es una alternativa, pero no sé si la administración gestual de Felipe VI y su mohín de disgusto cuando posa junto a Mas es una respuesta proporcional del Estado a la insubordinación golpista que encabeza aquel tipo bajito y mal educado.

Bueno, pues incluso Artur Mas y los Pujol son capaces de crear escuela, y la alcaldesa de Barcelona se ha revelado como una alumna aplicada en su predisposición a saltarse la ley y en la querencia familiar, al contratar el mes pasado a su novio, Adrià Alemany, como asesor del Ayuntamiento a través de Barcelona en Comú. Su número dos, un tal Gerardo Pisarello, que había hecho lo propio con su novia como asesora de Vivienda, anunció ayer que retiraba el busto del Rey Juan Carlos del Consistorio y que ya verán si colocan uno de Felipe VI. También la Cataluña alternativa está compuesta por familias que rezan unidas. Yo creo que lo que debían poner en el Salón de Plenos es la estatua de Jordi Pujol i Soley que alguien arrancó de su pedestal en Premià de Dalt. Es la representación más propia de la Cataluña oficial.

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Acerca de Santiago González

Periodista. Columnista de El Mundo. Ha publicado "Un mosaico vasco" (2001), "Palabra de vasco. La parla imprecisa del soberanismo" (2004), "Lágrimas socialdemócratas. El desparrame sentimental del zapaterismo" (2011) y "Artículos 1993 - 2008" (2012). Premio de Periodismo El Correo 2003.
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