Una ronda más

El Mundo, 26-1-16

El empantanamiento en que nos hallamos sólo tendría remedio en sentido contrario al preferido por la mayor parte de la peña, que desea superar la Ley D’Hondt para ir a un sistema proporcional puro, en la creencia de que cuantos más seamos más nos divertiremos. Esto puede que sea cierto, pero quizá fuese conveniente algo más de ancestral aburrimiento suizo.

Sería más útil un sistema mayoritario, una doble vuelta que permitiera a los ciudadanos reflexionar sobre las tonterías que hicieron en la primera, el tirón de lo francés que para otras cosas gusta tanto. En Portugal no tenían dos vueltas, pero han reflexionado en las presidenciales.

Uno se apresta a pasar otra semana entre las confidencias banales del Rey a unos interlocutores que las elevan a categoría política vía canutazo y no puede evitar el recuerdo del magistral bolero de Agustín Lara: «Que las rondas no son buenas/ que hacen daño,/ que dan pena/ y se acaba por llorar». No parece que haya motivos para esperar ninguna novedad. Rivera seguirá con la equiabstención, vestida de rechazo para el acuerdo PSOE-Podemos. El PP seguirá teniendo en contra una mayoría sólida y el candidato de los 90 continuará sin una mayoría de escaños en su favor. Si el Rey hizo el encargo a un Rajoy con 180 diputados en contra, sería lógico que el martes probara con quien tiene posibilidades de una mayoría suficiente, aunque aún no se haya ganado el voto de Podemos ni el del PNV y los nacionalistas catalanes quieran sacarle un poco más de brillo a su abstención y le dijeran ayer que no la dé por hecha, que tiene que ganársela otra vez.

El Rey empieza hoy su ronda de consultas y Pedro Sánchez llegará a su turno el martes, tres días después del Comité Federal. Hace falta saber si Pablo Iglesias considera ya suficientemente humillado al joven Sánchez o le conviene pactar algo que el sanedrín socialista no se atreva a revocar el sábado. No hay nadie hoy en ningún órgano de dirección del PSOE que esté por la tarea de ensayar una salida sobre la que no tendría ninguna duda un socialista francés o un socialdemócrata alemán. Iglesias irá el lunes y no podrá repetir la broma de hacer la rueda de prensa mientras el Rey le transmite su recado a Sánchez. O sí. Podría convocarla con un día de retraso o explicar en ella la votación de sus bases: «Sé que hay un precedente, pero hemos quedado a empates. Hay que repetir». Ellos son muy de votar. Consultaron a las bases el programa electoral. Sólo votó el 4% de los inscritos (15.264 de un total de 380.000). Iglesias, que ha estudiado Políticas, cree que al jefe del Estado lo tiene que elegir el pueblo. Como en la República. ¿En qué fecha se convocarían las elecciones presidenciales de las que salieron Niceto Alcalá-Zamora y Manuel Azaña?

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Acerca de Santiago González

Periodista. Columnista de El Mundo. Ha publicado "Un mosaico vasco" (2001), "Palabra de vasco. La parla imprecisa del soberanismo" (2004), "Lágrimas socialdemócratas. El desparrame sentimental del zapaterismo" (2011) y "Artículos 1993 - 2008" (2012). Premio de Periodismo El Correo 2003.
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