El piso piloto

No estuvo oportuno Mariano Rajoy al ignorar la mano tendida que el joven Sánchez le tendía para la foto. Uno comprende que el candidato del PP se sintiera humillado en un encuentro en el que su interlocutor no le atribuía papel alguno y para el que no le había enviado el documento base para la negociación. Lo que pasa, don Mariano, es que en su caso viene a cobrar sentido la advertencia de Caracol el del Bulto a la locomotora en Atocha por soltar el chorro de vapor: «Esos cojones, en Despeñaperros».

Tuvo ocasión de plantarse ante Sánchez cuando éste cometió la indecencia de llamarle «indecente» en un debate electoral. Tres años antes, cuando el mínimo y ya menguante Mas se plantó en su despacho presidencial para amenazarlo, tuvo ocasión de llamar a los guardias de la puerta y decirles: «Hagan el favor de acompañar a este señor a la salida y depositarlo con cuidado en el mismo coche que lo trajo aquí».

No era el momento el pasado viernes. No era la primera vez, pese a que en esta ocasión se han escrito muchas más columnas de opinión elevando a categoría el botón de Mariano Rajoy. En mayo de 2015 hubo un debate electoral entre las dos principales candidatas a la alcaldía de Madrid. Cuando la aspirante Aguirre tendió la mano a la hoy alcaldesa Carmena, ésta permaneció con los brazos cruzados, mirando la mano tendida de su adversaria con esa sonrisa condescendiente que tiene encaramada en el belfo superior.

No recuerdo una sola columna de opinión dedicada al tema, sólo un comentario colateral en mi blog. Manuela, mentirosuela, negó que hubiera hecho tal cosa, mientras su sobrina, María Noguerol Carmena, colgaba una secuencia de cuatro fotos muy elocuente, glosando el desplante con el texto siguiente: «¡Grande Manuela Carmena! Un solo gesto cargado de dignidad dice más que un millón de palabras por muy acertadas que éstas sean».

La hooligan había sido enchufada por su tía Manuela en el Servicio de Asistencia a Víctimas en la Audiencia Nacional, vía Patxi López, sin tener experiencia en el trato con víctimas ni conocimientos teóricos y es cuñada de Luis Cueto Álvarez de Sotomayor, casado con su hermana Ana Noguerol Carmena, a quien la alcaldesa Nepot nombró jefe de Gabinete.

En este camino hacia las dos Españas, ya que parece inevitable, se hace urgente dotar a ambas de un mismo diccionario con el fin de que ambas se expresen con palabras que tengan un significado común y de un manual de urbanidad con reglas comunes para la vida social. O al menos que no tutee….

La alcaldesa no vive momentos dulces. Llora con lagrimones le contaba un alto funcionario a Emilia Landaluce ayer en estas páginas. Como para no llorar con esa tropa de asaltacapillas y okupas. Cada uno de su padre y de su madre, dos concejales procesados, Zapata y Maestre, dos que sueñan con ejecuciones públicas y una responsable de Cultura de ignorancias tan enciclopédicas como Celia Mayer.

El Ayuntamiento de Madrid es ahora sí, el rompeolas de todas las Españas, que escribió Machado, piso piloto del cambio en opinión de Pdro. Sánchez ordenó a Carmona votar a Carmena para alcaldesa y en vista del éxito van a repetir fórmula. Rajoy no se cansa de repetir que tiene que gobernar él, que para eso sacó más votos, pero como es obvio, al presidente lo eligen los diputados, no el voto directo de los ciudadanos. Él tuvo cuatro años de mayoría absoluta para cambiar la ley, no sé si le va a dar resultado invocar ante Sánchez e Iglesias un acuerdo entre caballeros para que le dejen gobernar a él. Yo es que no lo veo, vamos.

Anuncios

Acerca de Santiago González

Periodista. Columnista de El Mundo. Ha publicado "Un mosaico vasco" (2001), "Palabra de vasco. La parla imprecisa del soberanismo" (2004), "Lágrimas socialdemócratas. El desparrame sentimental del zapaterismo" (2011) y "Artículos 1993 - 2008" (2012). Premio de Periodismo El Correo 2003.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.