Círculos más abstención

El Mundo, 9-3-16

Lenin había dicho que el comunismo eran los soviets más la electricidad. Pablo podría definir lo suyo como los círculos más la abstención. Los soviets y los círculos tienen una estructura y una filosofía pareja: todo el poder para el secretario general.

La democracia asamblearia se caracteriza por el desinterés de las masas. Si ustedes son rehenes de la vieja política deben aprender que en la nueva los que trabajan no son los militantes, esa vanguardia de la gente, sino la chusma votante, que se toma el asunto mucho más a pecho que los inscritos. El programa con que Posemos concurrió el 20-D fue presentado a 383.000 afiliados. Sólo votaron 15.245, el 3,98%. Eso sí, los votos afirmativos fueron muy mayoritarios: el 90,33%.

Claro que la discusión de los programas es una chorrada frente a la elección del líder, que es lo que tiene enjundia. Conocí a finales del pasado curso al secretario general en Euskadi, Roberto Uriarte, que es profesor de Derecho Constitucional de la UPV, y me causó una buena impresión. Tanto que comenté a quien podía oírme que no sabía si llegaría a comer el turrón en tanto que secretario general. No llegó. En vísperas de la campaña electoral se vio obligado a dimitir por no llegar a entender que el derecho a decidir no es otra cosa que la obligación de obedecer al mando. Él creía que en esas cosas se predica con el ejemplo y que la organización de las elecciones en Euskadi quedaba en las manos de la organización vasca de Posemos.

Ayer se estrenó su sucesora, Nagua Alba, una muchacha de 25 años, afiliada a Juventud sin Futuro, que en realidad era Juventud sin pasado, porque su currículum es una página virginal, sin otra mácula que su licenciatura en Psicología. El agit-prop de la organización preparó las primarias con cuatro candidatas en vísperas del Día Internacional de la Mujer, festividad que celebró en Twitter, con imágenes de Iglesias y Errejón como expresión de los valores femeninos de Posemos y el eslogan «Un país con nosotras. Ni una menos». Nagua salió elegida en una votación que registró el 21,55% de participantes, el 36% de los cuales votó por Alba. O sea, un apoyo masivo del 7,7% de los afiliados. Frente a esto, qué ejemplo de participación y de responsabilidad el de la gente cuando ejercían como ciudadanos en la vieja política. Hasta en los referendos franquistas ponían más ganas. La crisis ha brotado también en Galicia, Cataluña, Cantabria, La Rioja y ahora en Madrid, donde el número tres, Emilio Delgado, ha dimitido tras poner a parir a Luis Alegre.

El aparato, o sea, Pablo Iglesias, quería quitarle el acta de diputado autonómico, aunque el niño de la Beca, que está inhabilitado en la Universidad de Málaga, pero en el partido aún pinta algo, le ha salvado el escaño. ¿Es el comienzo de una crisis entre el secretario general y su número dos? Es prematuro decirlo, pero así es como empiezan estas cosas. Es cierto que a González y Guerra les llevó muchos años lo suyo, pero la nueva política además de la abstención, trae bastante prisa.

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Acerca de Santiago González

Periodista. Columnista de El Mundo. Ha publicado "Un mosaico vasco" (2001), "Palabra de vasco. La parla imprecisa del soberanismo" (2004), "Lágrimas socialdemócratas. El desparrame sentimental del zapaterismo" (2011) y "Artículos 1993 - 2008" (2012). Premio de Periodismo El Correo 2003.
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