Otegui blanqueado

El Mundo. 18-5-16

Hoy va a tener lugar un episodio más del blanqueo de Arnaldo Otegi, una operación en la que compiten muchos actores. Hoy será recibido en el Parlamento de Cataluña, institución a la que ha sido invitado por la coalición de gobierno y su apoyo externo, la CUP. Hizo de anfitriona la alcaldesa Colau. Se opusieron C’s, el PSC y el PP, que propuso una contraprogramación, recibiendo en el mismo Parlamento a una representación de víctimas del terrorismo.

Había pasado antes. Hace un mes escaso fue invitado al Parlamento Europeo por Podemos e IU. Un mes y un día desde que vimos el blanqueo que supuso para él la entrevista de Évole en Salvados, no porque el entrevistador renunciara a las preguntas difíciles y optara por la entrevista-masaje (no sé si con final feliz), como la que a buen seguro le harán hoy los medios públicos catalanes. El problema es que buena parte de las respuestas cínicas de Otegi no tuvieron repreguntas por falta de documentación del entrevistador. Así, por ejemplo, cuando equivoca el nombre del empresario Abaitua Palacios, por cuyo secuestro fue condenado, con el de Abaitua Gomeza, Markin, un etarra que participó en la infraestructura del atentado contra Carrero Blanco.

Hoy sería un día adecuado para que Otegi responda a la pregunta que le hizo Sara Buesa: «Dijo que ETA debió dejarlo mucho antes. ¿Cuándo?». Hoy debería responder en atención a la audiencia: «El 18 de junio de 1987». La víspera de Hipercor, asunto en el que empleó un argumento exculpatorio, aunque falaz: «En la propia sentencia de Hipercor se dice que ETA dio al menos tres avisos. La intención no era matar. Si no, ¿por qué avisas?».

Si su entrevistador hubiese tenido más información, podría haber acompañado su justa protesta por la falacia con la denuncia de su mentira. La sentencia 49/1989 de la Audiencia Nacional explicaba que el artefacto estaba compuesto por 27 kilos de amonal y 200 litros de líquidos incendiarios, pegamento y escamas de jabón para multiplicar su capacidad de muerte: «La composición del explosivo hizo que los productos incendiarios se adhirieran a los cuerpos, sin posibilidad de desprenderse de ellos ni apagarlos, ya que su autocombustión se originó sin necesidad de utilizar el oxígeno ambiente».

El mismo día en que lo vimos en Salvados, el palomo de la paz participó por la tarde en una manifestación de ex presos terroristas en Bilbao. Las fotos de los diarios lo mostraban al día siguiente en la cabeza de la marcha rodeado de asesinos muy cualificados, como Isidro Garalde, Mamarru; José Antonio López Ruiz, Kubati, condenado por 13 asesinatos, entre ellos el de ‘Yoyes’, y Josu Zabarte Arregi, el Carnicero de Mondragón, 17 asesinatos en su haber. Allí estaba el hombre de paz, entre los suyos, para blanquearse por la noche en una entrevista de la tele.

Llama un poco la atención que el PSC esté a dos palos: en contra de la visita de Otegi al Parlament y sosteniendo a Colau en el Gobierno municipal, pero como dice Pablo Iglesias, la política es cabalgar contradicciones.

Anuncios

Acerca de Santiago González

Periodista. Columnista de El Mundo. Ha publicado "Un mosaico vasco" (2001), "Palabra de vasco. La parla imprecisa del soberanismo" (2004), "Lágrimas socialdemócratas. El desparrame sentimental del zapaterismo" (2011) y "Artículos 1993 - 2008" (2012). Premio de Periodismo El Correo 2003.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.