Post scriptum

El Mundo, 13-7-16

Mi admirado Albert Rivera: Creo que en algo ha corregido usted su posición y sus errores con respecto a la legislatura anterior, aunque todavía sea mejorable, y eso es un motivo de consuelo para mí.

Me temo que el disfavor de los votantes, esos casi 400.000 que volvieron al PP, se debe a algo que me pasa también a mí: no es desacuerdo, sino incapacidad de comprender sus posiciones, tan cambiantes, y tan apegadas en todo momento a invocaciones de coherencia.

Creo que la incertidumbre que vivimos no lo sería si usted se hubiese lanzado a buscar un acuerdo con Rajoy, en lugar de ese veto que formulaba y desmentía al mismo tiempo, de esas terceras elecciones cuya posibilidad se negaba mientras se mantiene el bloqueo que las haría inevitables. El PSOE está en el no rotundo, anunciaba ayer el portentoso portavoz Hernando. No hay como acudir a los clásicos. Decía ayer con razón Alfonso Guerra que: «Es contradictorio que el PSOE diga no a Rajoy y que no habrá terceras elecciones. O lo uno o lo otro».

Mi querido Joaquín Leguina era más claro si cabe, y desde luego cabía: el PSOE no puede dejar en manos de los separatistas el Gobierno de España, «si Pedro Sánchez no cambia de opinión, igual los socialistas tienen que cambiar a Pedro Sánchez», que «parece lo más lógico y natural y tendrían que haberlo hecho el 20-D por la noche». Eso es justamente lo que piensa uno: por el bien de la Democracia española y del propio Partido Socialista. Tanto ustedes como el PSOE y el PNV consideran que no hay más remedio que alguien ceda y la cesión consiste para ustedes en quitarse de en medio y endosar la responsabilidad al PSOE. El PSOE hace lo propio y recomienda al PP que se entienda con sus afines, los nacionalistas del PNV y CDC. Sólo por poner un ejemplo: en abril de 2009 el PP se entendió con los suyos ¡para hacer a López lehendakari! Eso que sus afines del PNV tenían cinco escaños más. El PNV no recibe por lo menos hasta después de las elecciones autonómicas.

Su abstención, admirado Albert, no vale para que tengamos un Gobierno y ustedes puedan ser al fin la oposición responsable que la Democracia española les tiene encomendada. La cosa es que ustedes voten afirmativamente a la investidura del candidato junto a la diputada de CC, mientras el PSOE envía a los lavabos a once diputados urgidos por la próstata a la hora de la votación. Usted debería haber propuesto ayer a Rajoy los puntos esenciales de su programa fracasado con Sánchez, con el fin de ponerle más difícil el rechazo.

Al final, ustedes y el PSOE tendrán que desdecirse y la victoria de Rajoy, la leyenda de su manejo de los tiempos se agrandará. Salvo que estén dispuestos a repetir las elecciones, el PSOE a quedarse en 60 escaños y ustedes en 25. Y entonces sí que podrán forjar un pacto ganador, que invista a Sánchez presidente, o, quién sabe, a usted mismo.

Anuncios

Acerca de Santiago González

Periodista. Columnista de El Mundo. Ha publicado "Un mosaico vasco" (2001), "Palabra de vasco. La parla imprecisa del soberanismo" (2004), "Lágrimas socialdemócratas. El desparrame sentimental del zapaterismo" (2011) y "Artículos 1993 - 2008" (2012). Premio de Periodismo El Correo 2003.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.